Coronar el Mortirolo

No es sencillo hacer una buena salida en una carrera como ésta, por amateur y amistosa que parezca, cuando uno se ve rodeado de un rosario de especialistas de tanta talla. Lo que fluye espontáneamente en una tertulia bien regada, en cualquiera de nuestros templos, se convierte en una rampa del Mortirolo al sentarse frente al teclado y echar un vistazo el staff de esta aventura en forma de blog. La cuesta del ruedo de Las Ventas, una broma ante este reto.

Gerardo, motivador de lujo, alma máter de esta locura, nos puso la muletita. Estimuló al equipo para arrancar en este último tramo de San Isidro. Y aquí está el estreno. Corto, preciso e introductorio. Ya entraremos en materia. Porque este foro -ahí intuimos  su grandeza- se enriquecerá de textos que surjan de forma natural: tras el remate de un quite por verónicas en El Puerto, recordando grandes faenas en vídeo quién sabe dónde o mientras se apura un Veguero en las terrazas de Richelieu o de Costa Leandro. Así es la filosofía de AsíNo.

Tampoco es fácil, lo reconozco, escribir en primera persona. En mis ya casi 13 años en EL MUNDO, no recuerdo haberlo hecho jamás. Tampoco era plan, ni lo es. Porque aunque un día me rebelase ante Javier Villán diciéndole que yo no era el segundo de nadie, en realidad, sí que lo era. El ‘yo’ no era cosa mía. Y tan a gusto, oiga. Ahora, con AsíNo, en este foro, llegó el momento. Me llegó el momento. Nos llegó el momento. Porque yo, porque nosotros, lo valemos, amigos. Y porque nos da la gana, por qué no decirlo.

Es el tiempo precisamente de eso, de perpetuar la amistad escribiendo de toros. Escribiendo de todo. De narrar esa genial ocurrencia de Madueño que provoca la carcajada; de plasmar los listados que tanto gustan a Vicente y a Hugo; y de dejar constancia de los siempre oportunos sondeos de Bermejo, por si alguien, algún día, sale con aquello de que “nunca dije eso”. AsíNo servirá también para recordar las innumerables anécdotas del doctor Aguado; para hacer públicas las teorías gerardianas; o para inmortalizar los datos con los que nos asombra Maxi, por si algún día, que no creo, le empieza a patinar la memoria.

AsíNo, por tanto, es una tertulia impresa, un escaparate para escribir lo nunca escrito. Con libertad, con frescura, con el desahogo justo, con humor, con ironía. Pero, sobre todo, con la amistad por bandera. Señores, hay nivel. Y hay motivos. Arrancamos. Cueste lo que cueste coronar el Mortirolo.

Redactor de El Mundo. De Colmenar y con casta. Aspiro a no tener que borrar con la mano lo que ayer escribí con el codo. Desde aquí se ve todo.

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *