Subir al cielo para bajarnos de la nube

Los amantes del toreo estábamos tan mal acostumbrados que habíamos comenzado a olvidar, entre comillas, las muertes de Francisco Rivera ‘Paquirri’ y de José Cubero ‘Yiyo’. Mal acostumbrados, digo, porque vistos los recientes milagros de Julio Aparicio, Juan José Padilla o Jiménez Fortes, nuestras mentes -al menos la mía- comenzaban a hacerse una idea equivocada de lo que representa ser un matador de toros. Y a olvidar que entre las facturas a pagar por escoger esta bendita profesión está la de entregar la vida a cambio. Muy duro. Muy real.

Esa sensación de inmunidad, como si el torero hubiese desarrollado en estos tiempos un superpoder que asegurase que al ir a la plaza no íbamos a vivir una tragedia en directo, nos tenía en parte fuera de juego. En una nube.  Y nos autotranquilizaba interiormente para llegar a pensar que aquellos episodios de terror de un matador muerto en una ambulancia camino de un hospital o fulminantemente en el ruedo tras una cornada habían pasado a la historia. Y que en el siglo XXI ya no sucedían estas cosas. Error.

La muerte nos ha devuelto a la cruel realidad en menos de un año. Nos ha vestido de luto. Nos ha dejado en ‘shock’. Y nos ha puesto a pensar. En sólo 11 meses, -los mismos que transcurrieron entre Paquirri y Yiyo-, los casos de Víctor Barrio e Iván Fandiño nos han hecho recordar que la historia del toreo siempre estará llena de glorias, de fracasos, de anécdotas… pero también de golpes duros como estos. 

Porque olvidándolo olvidaríamos también que hay que estar preparados para cualquier pérdida. Porque viviendo en un mundo imaginario dejaríamos de lado también la grandeza que esconde el hecho de vestirse de luces. Y porque perdiendo la vida, torerazos, habéis subido al cielo para bajarnos a muchos de la nube.

Ilustración autorizada: Fernando Corella. @corelladibujo.  Web: www.corelladibujo.com

Redactor de El Mundo. De Colmenar y con casta. Aspiro a no tener que borrar con la mano lo que ayer escribí con el codo. Desde aquí se ve todo.

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